sábado, 9 de enero de 2016

Carta jamás enviada

Mientras mi cuerpo y alma se fundían al sentimiento de Amar, tu corazón se iba moldando a mis afectos. Sin embargo la voz de tus fantasmas pudo gritar más alto y disipar todo lo que podíamos haber logrado.
La voz del miedo, de las incertezas se apoderó de tu alma y de tu mente abriendo la mazmorra donde yacían latentes los fantasmas del pasado.
Echaste por tierra todas las batallas que juntos habíamos logrado, diste oídos a tus miedos que deberías haber mantenido distantes de la luz del amanecer.
En aquella playa juramos luchar juntos y escribir una historia, hoy la distancia nos mantiene distantes y como todo en la vida tiene un fin, los dados fueron lanzados  el juego quedo en otras manos.
La cuenta regresiva llega al final, creí que fuera posible construir sobre destrozos pasados, pero no tengo fuerzas para luchar contra la mare. Si aprendí luchar también aprendí a retirarme a tiempo. Aprendí que las historias se construyen a dos, y cuando miramos horizontes distintos,  todo termina.
Solo lamento no haber sabido a tiempo que era la escalera para subir la encuesta,  y que cuando pasara tu tormenta, desearías embarcarte en tu propia aventura del vivir. Yo he construido mi mundo con mis propios recursos. Mis sueños jamás usaron otros para alcanzar cuerpo y alma. Pues la derrota con el tiempo te deja las manos vacías. Vuela como el viento.
Nunca supiste realmente que las raíces pesan, pues jamás conservaste raíces. No sabes lo que significa amar realmente, nunca coloques a una mujer el tener que escoger entre amores. Pues la voz de las entrañas ciertamente gritará más alto. Y si no sabes de ese sentimiento, no juegues al progenitor perfecto, pues otros fueron los que hicieron lo que tú deberías haber hecho.

Nunca es tarde para descubrir la verdad que se trata de camuflar con palabras bonitas, es el tiempo que nos revela el verdadero yo de las personas. Y si viste un futuro incierto yo viví un presente de falsedad.

0 comentarios:

Ellas mantienen pensamientos y sentimientos silenciados en cada letra y frase que quedaron plasmadas en esas cartas que jamás encontraron el instante preciso de ser enviadas,
a quien las quisimos hacer llegar, distancias que se acercaban y que quedaron inscritas en el añil de un papel sutilmente perfumado.
Cartas dulcemente esperadas,
Otras veces fueron la forma de concluir un cuento que se creyo perpetuo en el tiempo.
Muchas son las cartas que se guardan como tesoros secretos de un tiempo, un sentir, una suplica, un amor y desamor al mismo tiempo.
Quien no ha comenzado con una misma frase…..
Querido Amor.