lunes, 27 de abril de 2009


Querido Amor

Se que caminar en la distancia, en diferentes horizontes es irremediablemente deprimente, recorrer los lugares que solíamos visitar, es tenerte presente en cada instante, sintiendo que el tiempo se abre infinito en el paso de las horas.
Ya los amigos no son los mismos ante esa ausencia, pues ya no encajo en sus salidas en grupo, y esta soledad se hace inmensa, sin tus frecuentes letras que puedan endulzarme el alma haciéndome sentir solitaria.
Sin embargo este tiempo lo he dedicado a estudiar inglés, y ya se van adicionando a mi lenguaje, palabras nuevas.
La semana pasada monte una exposición con unos cuadros que he pintado, creo que lo estoy haciendo cada día mejor. Muchos se han admirado según ellos de mi talento, aunque en realidad no creo que sean especiales, pero si se que están llenos de mi esencia.
Cree un cuadro que titule la esperanza, pues quería reflejar en un lienzo el valor de ella para mi.
Y creo que me salio muy bien, pues ante esa oscuridad que solemos sentir, ante ese algo que nos imposibilita seguir el rumbo de nuestras vidas, siempre existe un flash de luz que nos permita mirar un horizonte nuevo, una vida cargada de posibilidades, que mientras permanezcamos sollozantes, jamás pudiéramos detectar.
Esa vida que se abre para allá de un horizonte incierto, es el abrazar de algo que creemos pueda suceder, esa es la esperanza que renace cada día, para dar testimonio que somos capaces de enfrentar los embates de las adversidades.
Todos te mandan especiales saludos unidos al deseo de tu pronto retorno.
Pero creo que Tita, es la que mas extraña tus largas caminatas en el Jardín. Muchas veces la veo junto a tus ropas olfateándolas, como si tratara de acercarte en tu aroma.
Se que no debo extender mis letras, pues tu jornada es muy intensa, recuerda que en este umbral del Universo, existe un corazón palpitante que anhela por tu retorno a casa.


Titulo de la obra: Esperanza I
Autor: María Lasalete Marques ®
http://dolcevittaartgalery.blogspot.com/

Ellas mantienen pensamientos y sentimientos silenciados en cada letra y frase que quedaron plasmadas en esas cartas que jamás encontraron el instante preciso de ser enviadas,
a quien las quisimos hacer llegar, distancias que se acercaban y que quedaron inscritas en el añil de un papel sutilmente perfumado.
Cartas dulcemente esperadas,
Otras veces fueron la forma de concluir un cuento que se creyo perpetuo en el tiempo.
Muchas son las cartas que se guardan como tesoros secretos de un tiempo, un sentir, una suplica, un amor y desamor al mismo tiempo.
Quien no ha comenzado con una misma frase…..
Querido Amor.