domingo, 24 de junio de 2012

Un análisis cruel del concepto Familia

Desde pequeña conozco el significado de la familia monoparental, ello pues mis padres eran inmigrantes y ese extenso árbol genealógico solo se resumía a papa, mama, hermanas.
Seguro que sabia que tenía más familiares, pero esos lazos jamás fueron estrechados en el compartir sea de lo que fuera.
Con el pasar del tiempo, y como el sentir del inmigrante de retornar a su tierra, pues en sus memorias todo quedo detenido en el tiempo, recuerdos que vera sin duda alguna en sepia cuando ante la realidad del retorno se sienta un inmigrante en su propia tierra.
Las personas de su entorno sufrieron cambios muchos rostros no se reconocen al cruzarse, pues el tiempo marco diferencias, otros no están porque su periplo llego al fin, otros mudaron sus residencias, se depara ante una inmensidad de situaciones dónde solo cabe un pensamiento lógico. La vida como ha cambiado por aquí. Pero tú vida también cambio. La mía ni vale la pena reiterar, Deje un País en ese retorno de mis padres y de ese tiempo contados son los amigos que mantuve, regrese una vez más y aunque la ciudad no había sufrido cambio si habían cambiado las personas. En fin creo que debo retomar el tema de ese análisis cruel del concepto familia.
Lo veré con la óptica de un cinético que cree que como animales tenemos una razón de existencia el procrear y mantener la especie humana.
Como escéptica , diré entonces que apenas somos seres que tenemos un núcleo común, nuestros padres pero que cada uno debe recorrer su camino, camino mismo con el peso del ermitaño.
Fuimos hijos, y en el instante mismo de buscar y crear nuestra propia familia, colocamos nuestras raíces en su justo lugar para levantar nuestro tronco extender nuestras ramas y crecer, olvidándonos de mirar lo que quedo bajo tierra y que nos ayudo y ayuda a seguir nutriéndonos. Y muchos somos padres hoy y vemos como nuestros hijos crecen tomando sus propias decisiones y en sueño alguno estamos incluidos, en proyecto alguno de sus vidas estamos presentes. Lo comprendo, pues deben crecer, deben superarse, debe surcar fronteras, y escribir sus propias historias.
Es una cadena donde solo logramos entender el valor de cada uno cuando con el tiempo vivimos historias parecidas. Solo comprendí el valor y el amor de Padres cuando fui Madre, y mis hijos me comprenderán cuando lo sean.
Miro las diferentes culturas, y veo como unos protegen sus ancestros, otros empacan sus responsabilidades en otras manos para cuidar de sus progenitores, dos episodios parecidos, guarderías y ancianato.
Concluyo entonces que familia apenas es una palabra que alguien interpreto como: La familia, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado. Los lazos principales que definen una familia son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del establecimiento de un vínculo reconocido socialmente, como el matrimonio —que, en algunas sociedades, sólo permite la unión entre dos personas mientras que en otras es posible la poligamia—, y vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos o los lazos que se establecen entre los hermanos que descienden de un mismo padre. También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus miembros.
Así que es apenas una normativa, un estatuto, no quiero interpretar el concepto bajo la mira de loa afectos, pues tendríamos mucho que decir.

jueves, 7 de junio de 2012

En ocasiones siento que mi mundo se bifurca entre caminos que me atraen y a la vez me repelen.
Se que debo emprender un camino, pero preciso detener mi caminar, mirar dentro de mi para saber que camino elegir sin que ello produzca dolor, y al mismo tiempo me lastime.
He conocido personas que han tocado mi vida y han dejado en ella, huellas que recuerdo con inmensa dulzura, otras veces no fueron tan gratas pero he tenido que asumir que lo que ellos me decían no tan agradable era la mas pura de las verdades, que muchas veces camufle con mi verdad.
Pero no hay verdades ni mentiras reales. Pues mismo una mentira se maquilla con verdades. Creo que me ha tocado vivir la encrucijada del inmigrante, repetir la historia de mis Padres, incluso en esos instantes la encrucijada palpita, momentos llenos de ilusión más irremediablemente debemos desechar cosas que nos atan a un pasado vivido. Creo que la sabiduría oriental ha aprendido a guardar realmente lo que vale la pena atesorar.
He conocido gente que ha hecho maletas una y otra vez, desea retornar a sus raíces, pero se detienen entre razones valederas, forzosamente se mantienen aferradas a un mundo en el cual se siente confortables a pesar de tantas quejas.
Mi caso no es exactamente ese, o simplemente sea mi excusa perfecta al decir que apenas me he atado a afectos y personas y ello en instantes ha condicionado mis decisiones. Pero nunca me he anclado realmente a ello. Termino tomando mis sueños y procuro sea donde sea, recomenzar mi historia tratando de materializar los mismos.
Se que en estas nuevas paginas de mi vida, muchas sorpresas me deparan. Pero no quiero lastimar a nadie, pues jamás he querido jugar con sentimientos de nadie.
Vine cargada de ilusiones pero miles de fantasmas compitieron conmigo y ellos ganaron, la desconfianza en mí, los celos exacerbados me hicieron prisionera en una jaula de oro, pues reconozco que he sido amada, pero he tenido que dejar de ser yo realmente por miedo a ser nuevamente agredida con palabras, que lastiman el alma. Pero lo que murió irremediablemente no ha podido renacer de las cenizas en que fueron convertidos. Seguiré escribiendo mi historia, en el gran libro del vivir, en la inmensa escuela de la Vida.

Ellas mantienen pensamientos y sentimientos silenciados en cada letra y frase que quedaron plasmadas en esas cartas que jamás encontraron el instante preciso de ser enviadas,
a quien las quisimos hacer llegar, distancias que se acercaban y que quedaron inscritas en el añil de un papel sutilmente perfumado.
Cartas dulcemente esperadas,
Otras veces fueron la forma de concluir un cuento que se creyo perpetuo en el tiempo.
Muchas son las cartas que se guardan como tesoros secretos de un tiempo, un sentir, una suplica, un amor y desamor al mismo tiempo.
Quien no ha comenzado con una misma frase…..
Querido Amor.