jueves, 1 de abril de 2010

Una maleta llena de mi esencia.....

En estos 48 años de vida, he viajado algunas veces, sobrevolando un inmenso mar azul, en cada aeropuerto, experiencias distintas, pero sin duda alguna en mi país es donde las situaciones mas pintorescas, me han ocurrido.
Cada vez que debo pasar por los controles legales, mi maleta causa motivo de inspección inmediata. Una pequeña maleta dónde la tecnología no es capaz de visualizar e identificar su vasto contenido.
Al abrirla me miran curiosos, como tratando de decir con la mirada, para que rayos esta mujer quiere todo este berenjenal, puedo entenderlos, pues ella va cargada de la esencia misma de lo que soy. Objetos que me unen a mi pasado, a mi verdad elocuente, a mi espacio y universo. Carentes de valor material, hechos de verdad con un valor incalculable para alguien que como yo, vive de aquello que pocos consiguen valorar por lo insignificante que son. Una vez le dije a mi Padre que intuía que me arrastra un Karma, el vivir como ser errante, con una maleta cargada de sueños a procura una y otra vez de una forma de vida que me reta a cada instante a un nuevo aprendizaje.
Entonces te diría que llevo dos maletas, en esa otra invisible a situación alguna, pero que va llena de mi verdad silenciada, de lo que soy y lo que siento, de ese murmullo interior que forman mis pensamientos, en esa autopista real que deambula entre mi razón y mis sentimientos., El sabor dulce de los afectos que brotan en el convivir mismo con aquellas personas que me han enseñado el valor de la amistad.
Recuerdos que acarician siempre mis noches de temores, forjando en mi la entereza de iniciar nuevamente el vivir en cada despertar del alba.
Ese universo invisible que me acepta tal cual soy, el porque de mis razones, sentimientos que siempre han estado entrañados en mi alma, en mi corazón. Un equipaje revestido de valores que son pilares necesarios cuando me ha tocado enfrentar al mundo, pues desde lo que digo a lo que como soy realmente no logro encontrar un lindero que me puede separar de mi verdad absoluta, describiéndome entonces como alguien transparente, de mirada clara y serena.
Llevo una caja de Pandora y en cada uno un universo distinto, mis recuerdos, mi triunfos y enseñanzas, no diré mis fracasos, pues no creo en ellos. De mis no logros he aprendido la forma de corregir errores y tornarlos aciertos.

Ellas mantienen pensamientos y sentimientos silenciados en cada letra y frase que quedaron plasmadas en esas cartas que jamás encontraron el instante preciso de ser enviadas,
a quien las quisimos hacer llegar, distancias que se acercaban y que quedaron inscritas en el añil de un papel sutilmente perfumado.
Cartas dulcemente esperadas,
Otras veces fueron la forma de concluir un cuento que se creyo perpetuo en el tiempo.
Muchas son las cartas que se guardan como tesoros secretos de un tiempo, un sentir, una suplica, un amor y desamor al mismo tiempo.
Quien no ha comenzado con una misma frase…..
Querido Amor.